El líder de Morena, Gerardo Fernández Noroña, anunció que pedirá licencia como senador. Pensábamos que lo haría como un mínimo acto de verguenza luego de haber exhibido que es un hombre corrupto, dueño de vehículos que valen cada uno más de un millón de pesos, de una casa en Tepoztlán de 12 millones, y usuario de aviones privados y de gastos suntuosos.
Pero no, Noroña dice que dejará su trabajo legislativo para ir a apoyar a Palestina. Ya antes la corcholata presidencial de López Obrador había ofendido al pueblo mexicano y ahora cargará contra el palestino. Su solidaridad con Palestina es pura falsedad, es tratar de usar una causa noble en su provecho.
Conocemos al senador tepozteco desde hace décadas, las mismas en que el pueblo palestino ha requerido solidaridad. Y podemos decir que jamás lo vimos en esa tarea internacionalista. Y ahora que Morena está en el poder y que Noroña tenía una de las mejores tribunas a su disposición, la presidencia del Senado, jamás abrió la boca para clamar contra el genocidio que llevaron a cabo los sionistas y los Estados Unidos. El hombre se plegó a la política pro Israel y pro Trump que ha tenido siempre la 4T en su versión AMLO o Sheinbaum.