SITUAM: Contra el tope salarial, los privilegios y la “austeridad republicana”

Por Ricardo Valencia

El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM) emplazó a huelga a la universidad para este 1 de febrero, de estallar afectarían a casi 60,000 estudiantes, en su lucha se enfrenta al tope salarial que impone el gobierno federal, a los privilegios de la burocracia dorada y a los recortes presupuestales a la educación pública.

La lucha contra el tope salarial

El tope salarial fue una imposición del Fondo Monetario Internacional (FIM) para prestarle dinero a México durante la crisis económica de 1976, supuestamente con esta medida se contendría la inflación por medio de mantener salarios bajos. Esta política es una de las bases de la política neoliberal en materia laboral.

Pese a que AMLO aseguró que el neoliberalismo en México estaba acabado, continuó aplicando el tope salarial para los sindicatos, esta es una medida en contra de la organización de la clase trabajadora. El tope se impone cada año a los sindicatos más representativos de cada rama de la economía y los a los demás sindicatos les toca aguantar o luchar.

El SITUAM se enfrenta a esta política neoliberal de los topes salariales, pero muy difícilmente logrará romper el tope del 4% si lucha solo.

¡Abajo los privilegios burócratas!

Recientemente la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) declaró que el recorte presupuestal para la educación limitará las funciones de las universidades públicas. Sin embargo, lo que no dijo es que esto lo usaría como pretexto para aplicar el tope salarial e incluso reducir los salarios.

El recorte presupuestal afectará a los salarios, los servicios universitarios, incluso puede que haya reducciones de matrícula estudiantil, en algunos casos los trabajadores tienen adeudos en prestaciones, salarios y aguinaldos del año 2025, sin embargo, los privilegios de las burocracias doradas se mantendrán intactos.

Los altos salarios burocráticos cada vez se separan más de los salarios de los trabajadores administrativos y docentes que, en muchos casos, tienen salarios inferiores al salario mínimo general. El SITUAM acierta en luchar contra los privilegios de la burocracia, pero su enemigo es mucho mayor, también es la política de recorte presupuestal que realiza el gobierno federal.

No es “austeridad republicana”, es recorte neoliberal

En todos los rubros como la salud, la seguridad social, vivienda, obra pública, alimentación y educación, el gobierno de la 4T llegó para recortar presupuestos. Esto se ha traducido en miles de despidos, estancamientos o recortes salariales, pérdida de cobertura social, precarización y desigualdad.

Este 2026 es uno de los años en que menos se ha invertido en la educación pública universitaria, siendo de 1.79% para las universidades estatales y del 3% para las federales que, si lo comparamos con la inflación de este año que es superior al 4%, es claro que este aumento presupuestal tiene muy poco de aumento y mucho de recorte real. La misma ANUIES estima que el recorte real acumulado al presupuesto universitario desde 2018 (inicios de la 4T) es de 50 mil 400 millones de pesos.

Estos recortes presupuestales con la reducción del gasto público son la continuidad y profundización del neoliberalismo. El discurso de la austeridad republicana significa un recorte presupuestal importante para la educación pública, más allá del discurso, la supuesta austeridad no dice nada sobre la redistribución de los recursos para evitar los privilegios de la alta burocracia, sino que estos se mantienen mientras los servicios públicos se deterioran. Entonces hay que preguntarse ¿austeridad para quién?

La lucha independiente, la única vía

Cuando el SITUAM lucha contra los privilegios burocráticos, el tope salarial y el recorte neoliberal, lucha contra el gobierno de la 4T y es necesario que se tenga claridad en este tema.

La lucha del SITUAM es justa y legítima, pero debe de romper el cerco de sus propias limitaciones y encabezar la lucha del sector educativo con la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, de Educación Superior, Investigación y Cultura (CNSUESIC). así como con los otros sectores universitarios que se han declarado abiertamente contra el tope salarial como la CONTU (Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios) y movilizar a los contingentes universitarios para estallar un paro nacional general en febrero de 2026.

¡Eliminemos el tope salarial que asfixia a los universitarios!

¡Por la unidad en la lucha social, venceremos!